martes, 5 de diciembre de 2006

Enganchados

Siempre las palabras dice algo y otra cosa. A los 50 años se puede comprender muy bien este texto. Hay que tener historia y... memoria!!!

Enganchados

Había una vez el va y el ven, el vaivén, el vaivén, el vaiyvenelvaiven de un arrorró mi niño, arrorró mi sol, arrorró pedazo de mi corazón. Duerme, duerme negrito que tu mama está en el campo trabajando, duramente trabajando. Ay que viene el Coco a comerse a los niños que duermen poco. Noni noni noni, Mmmmm m, mmmmm m, scht, scht, scht...
Un día el arrorró mi niño hizo tortita de manteca, para mamá que le da la teta, tortita de cebada, para papá que no le da nada. Y entonces, éste cazó un pajarito, éste lo desplumó y este pícaro se lo comió.
Y siempre el tilín tilín, el chas, el broom, el guau, el pío, el cocó, el tolón, el ¿Qué?... eto, eto, ¡cá tá! Y entonces vino un gato que tenía calzón de trapo y la cabeza al revés... ¿Querés que te lo cuente otra vez? No me digas sí porque los zapatitos me aprietan, las medias me dan calor y el muchachito de enfrente me tiene loca de amor. No me digas no porque a Juancito de Juan Moreyra hay que darle la escupidera, que anoche comió una pera y le vino una cursiadera. Todo porque Cenicienta quería ir al baile del príncipe y la madrastra no la dejaba. Mientras tanto Blancanieves vivía en el bosque con sus siete enanos.
Y siempre el chunga chunga, el crak, el ring, el blablablá. Y Diostesalvemaría...
ElfrutodetuvientreJesús. (¿Qué es tesalve? ¿Qué es tuvientrejesús?).
Y entonces un día, ALA, A- LA, A- L- A, AL-A, ALA.
Alas para la Gallina Turuleca que sentada en el verde limón, con el pico cortaba la rama, con la rama cortaba la flor. Pero cuando los cinco patitos que se fueron a bañar escucharon: Febo asoma, sordos ruidos, oír se dejan tras los muros del histórico convento (¿Qué ruidos hacen los sordos detrás de los muros?).
Bum burumbúm, pam pa pam, viene la murga. Yo por vos me rompo todo, y te vengo a saludar, y a decirte que el gobierno, de hambre nos va a matar. Bumburumbúm, pam pa pam. Mamá eu quero, mamá eu quero mamá.
-¿Qué gusto tiene la sal?- preguntó Hansel a Gretel, con la boca llena de casita de chocolate.
-¡Salado!- contestó Pinocho mientras se tiraba al mar desde la boca de la ballena, llevándose a Gepetto al hombro.
La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa.
- Este año, sin regalos, no va a parecernos que estamos en Navidad –dijo Jo con disgusto.
-A mí no me parece justo que algunas tengan tantas cosas bonitas mientras otras no tienen nada – añadió Amy.
- Tenemos a mamá y a papá y nos tenemos las unas a las otras- dijo Beth.
- ¡Esta familia es una cooperativa! - comentó Mafalda, mientras Susanita declaraba que las casas tienen que ser como la del hornero que tiene sala y tiene alcoba, y aunque sea sin escoba, limpia está con todo esmero.
Pero: Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis. Todo de angaó nomás. Por eso Malena tiene pena de bandoneón, todos los viernes el amado se le convierte en lobizón. Se non é vero, é ben trovatto.
Y así fue como la luna vino a la fragua con su polizón de nardos. Los flamencos bailaban y bailaban con sus medias coloradas, blancas y negras. Y despertaron a Alicia que venía del País de las Maravillas. Y ahí estaba Batman, esperándola.
- Bésame – cantó -. Bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez.
Se callaron las luces, se encendieron los grillos y una música los abrazó. Era Liza Simpson con un solo de saxo.
Y colorín colorado, seguramente este cuento no se ha terminado.

1 comentario:

Gastón dijo...

que se vengan los cuentos de todas partes, que esten los de la Luna y los de Marte!